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Pueblos por la independencia: 60 localidades argentinas luchan por su autodeterminación
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Pueblos por la independencia: 60 localidades argentinas luchan por su autodeterminación

Por Mauro Fulco

60 localidades distribuidas en todo el territorio bonaerense luchan por su autodeterminación. Un reclamo que lleva 20 años de historia, presentaciones legislativas, un éxito rotundo y propuestas innovadoras. Burocracia, coparticipación, sentido de pertenencia y un pedido incansable: el de ser independientes.

Primero, los números. 135 municipios distribuidos a lo largo y a lo ancho de 307.571 kilómetros cuadrados en los que habitan 17.569.053 personas según el último censo, que reflejó un aumento poblacional del 9,56% respecto del relevamiento anterior, realizado en 2010. Solo en los 24 municipios del denominado Gran Buenos Aires se concentra casi un cuarto de la población total del país, un 23,6% de argentinos, que a su vez constituye un 61,84% del total de los habitantes de la Provincia.

Respecto del Censo 2010, los partidos que más crecieron fueron Moreno (26,93%), Ezeiza (24,16%), José C. Paz (21,78%), Tigre (18,97%) y San Miguel (18,11%). Por otro lado, las que presentaron los crecimientos menores fueron: Lanús (0,61%), San Isidro, (2,01%), Hurlingham (3,24%), La Matanza (3,49%) y Morón (4,07%).

Dentro de esta enorme telaraña de números, cifras poblacionales y geografía bonaerense se encuentra la Asociación para el Reconocimiento de Nuevos Municipios, una entidad que nuclea a más de 60 pueblos, ciudades y localidades de toda la provincia que aspiran a separarse de su municipio actual y conformar uno propio, con autoridades electas propias que administren los recursos e intereses. En definitiva, buscan la independencia, la autodeterminación de sus propios lugares.

Y lo hacen desde 2004, cuando bonaerenses de distintas lugares unificaron sus anhelos independentistas para conformarse como grupo. Entre ellos estaba (y sigue estando) Rolando Mansilla, un abogado que vive en Glew, localidad que pertenece al partido de Almirante Brown pero que -en una hipotética nueva conformación- pasaría a formar parte de “Altos del Tránsito” junto a Longchamps y Ministro Rivadavia. Mansilla enumera nombres, proyectos, porcentajes de factibilidades, consignas. Tiene los datos frescos, grabados en la memoria a fuerza de años de lucha.

El presidente de la asociación se llama Patricio Pro. Es un empresario hotelero y gastronómico oriundo de Presidente Derqui, que al menos por ahora depende del partido de Pilar. Su localidad tiene 150 mil habitantes y está en franco crecimiento. En su proyecto conformaría un municipio nuevo junto a Manzone y La Lonja, por ahora también pilarenses.

“Nuestra asociación está compuesta por 60 pueblos, y cerca de 30 tienen movimientos pro- autonomías constituidos, de los cuales 25 ya presentaron proyectos para independizarse. Hay que considerar que hay lugares con 3 mil o 5 mil habitantes pero también están Banfield o Gerli”, explica.

Y de esta última localidad es Fabián López Greco, comerciante y presidente del Movimiento Autonomista de Gerli (MAGE), uno de los más visibles a la hora del reclamo.

“Los pueblos tienen muy arraigada su pertenencia. En 1944 dividieron a la localidad en dos: una parte quedó en Avellaneda y la otra en Lanús. Entonces esa diferencia lo convierte en un lugar abandonado por los dos municipios. Y doy un ejemplo: en el puente de Gerli pueden actuar 4 comisarías distintas, dos de Avellaneda y dos de Lanús”. Y López Greco resume con una frase que es casi un sentir entre los miembros de la asociación: “Se desarrollan las ciudades cabecera y se olvidan de la periferia”.

Hernán Colombo es comerciante, vive Lima, que pertenece al partido de Zárate, y ejemplifica: “Para sacar el carnet de conducir tenemos que manejar 24 kilómetros para ir hasta la cabecera. Pero lo más grave es que el último colectivo de Lima a Zárate sale a las 23.30. Por lo tanto, de noche una parturienta o un enfermo deben sí o sí trasladarse en remís o en el coche de un vecino. Si es que pueden”. Desde Barker, localidad de 5.000 habitantes perteneciente al partido de Benito Juárez, la docente Verónica Rizzardi certifica este padecimiento y agrega uno más: “A nosotros nos separan casi 50 kilómetros de la cabecera, y –por ejemplo- el médico viene una vez por semana”.

MAPA Y MITOS

El norte es Lezama, que aunque queda camino al sur de la provincia por la Ruta 2, logró independizarse de Chascomús para convertirse en municipio en 2009. El slogan “Sin independencia no hay verano” lo padecieron miles de veraneantes que sufrieron el corte del camino que lleva a la Costa Atlántica y a las tan ansiadas vacaciones. Pero no solo los 6.000 lezamenses marcharon por su independencia. También los miembros de la Asociación dieron esa lucha. Y tanto esfuerzo rindió sus frutos.

Hasta el momento, los pueblos y localidades que tienen proyectos legislativos o en curso para obtener su independencia son: Gerli, Banfield, Hudson, La Ribera, Wilde, La Franja de Berisso, Temperley, Altos del Tránsito (Longchamps, Glew y Min. Rivadavia), Paso del Rey, Presidente Derqui, La Matanza (Tapiales, Ramos Mejía, Juan Manuel de Rosas y Laferrere) y Don Torcuato en el conurbano. En el Interior de la provincia: Lima, Jáuregui-Villa Flandria, Norberto de la Riestra, Santa Clara del Mar, Quequén, Huanguelén, Barker y sus villas, Darregueira y Sierra de los Padres. Dicho está, el norte es Lezama.

Una duda razonable que se plantea es la autodeterminación económica de cada nuevo municipio, pero desde la asociación tienen respuestas: “Lima, por ejemplo, puede ser autónomo cien por cien: tenemos dos puertos cerealeros con salida al mundo, el pueblo nuclear más grande de Sudamérica y pasamos de ser 10 mil a 33 mil habitantes”.

En el mismo sentido se expresa Adriana Tapia, comerciante de Quequén, que también ostenta puerto propio y que esperaba “desprenderse” de Necochea en la reforma de 1994. “Hay varios mitos, como por ejemplo que las ciudades deben tener hospital o juzgado de paz o que de esta manera se generaría más burocracia, y por ende más gasto. Eso no es así, porque cada ciudad administraría sus recursos, y la mayoría de las localidades que forman parte de la asociación generan más de lo que reciben”.

Patricio Pro asegura: “La coparticipación no sale de un repollo, son nuestros impuestos, que deberían distribuirse en base a la cantidad de habitantes de cada localidad. Cuando se creó el municipio de Malvinas Argentinas, en 1994, la recaudación creció 85 por ciento porque los vecinos vieron que los impuestos volvían a ellos”.

En cada una de las 60 localidades que conforman la Asociación para el Reconomiento de Nuevos Municipios se habla del tema. Y por eso ya se movilizaron a La Plata y también al Congreso de la Nación para hacer visible su histórico reclamo de independencia. Tapia, desde Quequén, concluye: “Todo depende de la voluntad política, que por ahora no está”.

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