Leyendo:
Inteligencia artificial: el genio ya está fuera de la botella
Artículo Completo 4 minutos de lectura

Inteligencia artificial: el genio ya está fuera de la botella

Por Lalo Zanoni

De la mano de ChatGPT, atravesamos el despegue de la Inteligencia Artificial (IA) generativa. En el mundo tecnológico no se habla de otro tema. Finalmente, la inteligencia de las máquinas llegó a las manos de la gente común que no necesita conocimientos técnicos para manejar aplicaciones basadas en IA. Es un boom a toda escala.

Pero más allá de ChatGPT, esta tecnología tiene varios obstáculos y desafíos importantes. Entre ellos, el impacto en el mundo laboral, la seguridad de los datos privados de personas, empresas y gobiernos, la transparencia en los algoritmos, la proliferación de Fake News con fines electorales, los monopolios, los estándares ambientales para reducir la enorme huella que deja su uso diario. Pero el reto más importante de la IA es, sin dudas, su regulación.

A diferencia de lo que pasó con el avance sin control de las redes sociales como Facebook y Twitter hace una década, hoy existe un consenso general de que estas tecnologías deben ser controladas. Tanto del ámbito político como económico. El 19 de mayo los gobiernos más poderosos del mundo reunidos en asamblea del G7 en Hiroshima, Japón, acordaron gobernar la IA. Y días antes, Sam Altman, cofundador de OpenAI (la empresa creadora de ChatGPT), fue invitado al Capitolio de los Estados Unidos a responder preguntas sobre IA formuladas por los senadores.

El acuerdo parece fácil en la teoría pero en la práctica el asunto se vuelve más complejo. La pregunta clave es: ¿cómo regular la IA?

La regulación persigue al menos tres objetivos políticos y económicos fundamentales. En primer lugar, busca proteger a los ciudadanos de las consecuencias del mal uso de la tecnología, incluyendo la erosión de la democracia mediante la propagación de noticias falsas, la recolección y el tráfico ilegal de datos personales, publicidad engañosa, etc.

La Unión Europea y EEUU crearán un «código de conducta» para regular la inteligencia artificial

El segundo objetivo es económico, ya que los gobiernos deben establecer límites al desmesurado crecimiento de las grandes empresas que desarrollan y venden software.

En este sentido es fundamental garantizar la competencia y la innovación, abriendo el camino para que las startups puedan competir sin ser devoradas por los gigantes como Microsoft, Amazon, Google, Facebook, Apple. Estas grandes corporaciones tienen una gran ventaja porque generar software de IA de calidad implica altos costos ya que se necesita mano de obra altamente calificada, grandes bases de datos para entrenar redes neuronales y un enorme poder de procesamiento.

El tercer objetivo es geopolítico. Estados Unidos necesita liderar el futuro y para eso sabe que el manejo de la IA es crucial. Enfrente está China. Pero el desafío para Norteamérica es grande porque debe regular la IA pero sin ponerle un pie encima que frene la innovación.

En su comparecencia en el senado, Altman llamó a que no sea solo EE.UU. quien regule el tema porque no tendría mucho efecto en un mundo globalizado. Su idea es crear la Agencia General Regulatoria Internacional que establezca estándares para la IA y que habilite las aplicaciones que salgan al mercado. Similar a los acuerdos establecidos para el control de armas nucleares. Otros expertos proponen tomar como modelo el sistema de salud y su reconocida agencia federal, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés). La FDA establece estándares para garantizar la seguridad de los productos.

El creador de ChatGPT alertó al Congreso de EEUU sobre los riesgos de la inteligencia artificial

Europa quiere ser la potencia reguladora también en IA. La UE ya tiene un borrador con un paquete de leyes para implementar lo antes posible, antes de que termine este año. Ya en marzo Italia se adelantó a todos y prohibió el uso de ChatGPT.

No fue casual la gira de Altman por el viejo continente durante la semana pasada. Fue recibido por Macron y Pedro Sánchez, entre otros líderes políticos. El CEO se queja de que una regulación excesiva frenaría el avance de la IA. Estados Unidos presiona, consciente de la importancia de no quedarse rezagado. Lo reconoció el senador Richard Blumenthal: “Europa va por delante de nosotros. Necesitamos tomar el liderazgo”, dijo.

En 2017, poco antes de morir, el famoso cosmólogo británico Stephen Hawking, advirtió: “el genio está fuera de la botella”. Se refería a la Inteligencia Artificial.

Ingresa las palabras claves y pulsa enter.