Leyendo:
Indigestión pos-PASO: ¡A tragar sapos!
Artículo Completo 4 minutos de lectura

Indigestión pos-PASO: ¡A tragar sapos!

Por Silvio Santamarina

Más que nunca, la recontracitada idea borgeana sobre el espanto que nos une, más que el amor, grafica el flamante escenario político nacional. El impactante mensaje de las urnas obliga a refrasear el discurso a todos los candidatos, que no tuvieron escrúpulos ni pudor en lanzarse a chicanear hasta el insulto a sus propios compañeros de ruta. Fueron las PASO del agravio soez y el fuego amigo por la espalda.

Pero ya no más: la confirmación del tablero partido en tres tercios, con el agravante del batacazo de Milei, le impone a todos la tarea de seducir al vecino, para romper a su favor la paridad tripartita cuando llegue la hora de la verdad de la primera vuelta electoral propiamente dicha. Y aunque resulte indigesto incorporar al adversario, la aritmética electoral impone la receta más vieja de la realpolitik: tragar sapos para no morir de hambre a la hora del reparto definitivo del poder.

Javier Milei: “Este es el fin del modelo de la casta”

Ninguno le puede hacer asco a ese plato amargo pero nutritivo. Incluso el rockstar libertario, que aunque fue el gran ganador de la noche, igual precisa sumar puntos saliendo a pescar en territorio de “la casta”. De hecho, en su mensaje triunfal tras los comicios, Milei se dio el gusto de maldecir a “los políticos”, pero no se dejó embriagar por su habitual puteada feroz contra enemigos con nombre y apellido.

¿Cómo manejará el vínculo con Macri y con Patricia Bullrich, referentes claros del votante al que Milei podría sumar para lograr la presidencia? Es difícil pensar en un Milei moderado, pero por muy “loco” que sea, el economista tampoco come vidrio. Aunque quizá se anime a masticar algún que otro sapo para lograr nuevos apoyos.

Donde seguro ya hay un banquete de batracios servido es en la mesa de Juntos por el Cambio. Tanto Larreta, para no desaparecer cruelmente del mapa, como Bullrich, para consolidar todos los votos obtenidos por la marca JxC, tienen que forzarse a mirar con cariño al enemigo cercano con quien pulsaron en las PASO.

Patricia Bullrich venció a Rodríguez Larreta en la interna de Juntos por el Cambio

Y a la candidata presidencial macrista ni siquiera le alcanzará con eso: deberá, además, buscar alianzas electorales por el lado del peronismo soft de Schiaretti-Randazzo, y/o carambolas identitarias que confundan a varios votantes veletas que acaso hayan optado por los libertarios en las PASO, pero que estuvieran disponibles para pasarse a la variante Bullrich en la verdadera primera vuelta. Habrá que ver qué tan creativa resulta la argumentación multidireccional de Patricia. Sin contar con la “ayuda” de las apariciones mediáticas de Macri, donde nunca se olvida de elogiar a Milei.

Pero la masticación más cercana a las arcadas será la de Unión por la Patria. Ya se vio a Grabois deglutir el sapo massista sobre el escenario de la derrota, cuando se puso a disposición de un candidato presidencial que hasta hace poco calificaba casi como un monstruo capitalista.

No menos atragantado se lo verá a Massa, haciendo campaña para sumar kirchneristas que lo detestan, peronistas no K que desconfían de su maleabilidad doctrinaria, e incluso larretistas desorientados que no comulgan ni con la mano dura ni con el gorilismo activo de los relatos que quedaron a la derecha del alcalde porteño.

Massa: “Esto fue el final del primer tiempo; nos quedan el segundo, el alargue y los penales”

Y hay un sapo tóxico que lo espera a Massa en su propio territorio: el triunfo de Zamora en Tigre sobre su esposa Malena lo deja en un patético off-side al ministro y candidato en apuros. También tendrá que abdicar de sus desplantes amenazantes hacia el cristinismo, con los que consiguió bajar a último momento al elegido de CFK para competir en las PASO presidenciales.

Ni hablar de los sapos que le querrá hacer tragar el board del FMI, ahora que el ex “superministro” es un candidato amenazado de muerte súbita en primera vuelta.

Queda un último sapo, el más verde de todos: el dólar-derrota, o dólar-libertario, un nuevo tipo de cambio que nace en estas horas, y que no tiene techo a la vista.

Ingresa las palabras claves y pulsa enter.