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La ONU advierte que el agua embotellada no es más segura que la de canilla
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La ONU advierte que el agua embotellada no es más segura que la de canilla

Este 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua. La fecha fue escogida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con la misión de concientizar sobre el cuidado de este recurso vital para el planeta.

En este contexto, la entidad internacional publicó un informe sobre el consumo de agua, en el que aseguró que el agua embotellada no es más segura que la que proviene de la canilla.

De acuerdo al estudio, que analizó datos de 109 países, en el mundo se venden más de un millón de botellas de agua por minuto. Incluso, se espera que las ventas de este mercado se dupliquen para 2023.

Gran parte de las botellas de agua se convierten en residuos. Foto: Unsplash.

Si bien remarca que el consumo de agua en botella se da en todo el mundo, la mitad corresponde a la región de Asia-Pacífico, con un 49%. Le siguen Norteamérica, con el 29%; Europa, con el 11%; Latinoamérica y el Caribe, con el 9%; y por último África, con el 2%.

Al respecto, la ONU remarcó que los motivos que impulsan este mercado es diferente en los países del norte y el sur global: mientras en los desarrollados se considera un producto más saludable, más puro y con mejor sabor, para los países con ingresos medios o bajos cubren la ausencia de agua potable y la falta de inversión gubernamental en los servicios públicos.

En ese sentido, el informe advierte que a día de hoy, hay 2.000 millones de personas que no tienen acceso a agua potable de calidad. Y señala el impacto económico que esto tiene, ya que un litro de agua embotellada puede costar entre 150 y 1000 veces más el agua de la canilla.

EL AGUA DE BOTELLA, EN LA MIRA

Uno de los puntos que hace foco la ONU es el marketing que se desarrolla alrededor del consumo de agua envasada, la cual es vista por la población como más segura y pura que la que sale de la canilla.

Sin embargo, en su análisis dieron cuenta de que el agua corriente “generalmente es de buena calidad y segura para beber con o sin filtración en la mayoría de los países de ingresos altos”, mientras que la que se vende en botella “generalmente no está tan bien regulada y se analiza con menos frecuencia”, además que sus estándares no son tan estrictos.

De acuerdo a los datos, hay una variedad de factores que “pueden afectar negativamente la calidad del agua embotellada”. Entre ellos, se encuentran su origen; las variaciones de la composición mineral entre marcas, países e incluso botellas del mismo lote; y los procesos de tratamiento.

El agua de canilla es segura en los países desarrollados, según la ONU. Foto: Unsplash.

También advierte de casos en 40 países en los que se encontró que el agua envasada estaba contaminada, ya sea de forma inorgánica (metales pesados, pH, turbidez), orgánica (benceno, pesticidas, microplásticos) o microbiológica (bacterias patógenas, virus, hongos y protozoos parásitos).

En Argentina, se han encontrado aditivos alimentarios y microcontaminantes orgánicos hasta 38 microgramos por litro; y alquilfenoles y ftalatos entre no detectables hasta 9,9 microgramos por litro.

Además, un estudio que tomó muestras de 8 marcas diferentes que se comercializan en el países, reveló que un 79% tenía hongos filamentosos contaminados por Penicillum citrium, Cladosporium cladosporioides, y el 2,4% estaban contaminadas con Streptococcus spp fecal.

EL IMPACTO EN EL MEDIOAMBIENTE

Por otro lado, la ONU remarcó que el mercado del agua embotellada también genera un debate a nivel ambiental. Si bien hoy se puede envasar en recipientes de vidrio, latas de aluminio y cajas de cartón, los envases de plástico son los más comunes a nivel global.

Principalmente, el plástico que más se utiliza es tereftalato de polietileno (PET), hecho de un polímero termoplástico derivado del petróleo. Debido a su facilidad para moldearse, esto hizo que crezca el mercado de plásticos de un solo uso.

Según estimaciones, el 85% del total de botellas de agua PET se desechan una vez que se utilizaron y terminan en vertederos o como residuos no regulados. “Esto genera un problema importante, ya que los materiales plásticos pueden tardar hasta 1.000 años en degradarse”, advirtieron.

Al respecto, resalta que el PET “representa hasta el 70-80 % de los plásticos en el medio ambiente marino”. Estos desechos luego liberan “sustancias peligrosas” como derivados del petróleo y químicos tóxicos que son “resistentes a la degradación ambiental y se propagan a través de las cadenas alimentarias”.

ARGENTINA EN EL MAPA DEL CONSUMO

La ONU ubica a la Argentina entre los 50 países que más dinero generaron en más ventas de agua embotellada en 2021, ubicando en el puesto 30 con poco más de 1.000 millones de dólares.

El principal tipo que se consume en el país es el agua tratada, seguida de la mineral y por último el agua natural. En este punto, se ubica en el puesto 38 a nivel mundial en litros de agua consumidos per cápita.

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