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Campaña violenta en Brasil: dijo que iba a votar a Lula y lo apuñalaron
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Campaña violenta en Brasil: dijo que iba a votar a Lula y lo apuñalaron

La violenta campaña electoral en Brasil, para los comicios presidenciales que se llevarán a cabo este 2 de octubre, se cobró una nueva víctima, esta vez en Ceará, estado del Nordeste del país.

Un hombre ingresó a un bar de la ciudad de Cascavel y preguntó quién de los presentes iba a votar por Luiz Inácio Lula Da Silva este domingo. Según cuentan los testigos, uno de los presentes, de 39 años de edad, respondió: “Yo lo haré”.

El agresor sacó un cuchillo, se acercó, lo apuñaló y luego huyó. La víctima fue trasladada de inmediato a un hospital de la zona, pero no resistió las graves heridas, y finalmente falleció.

La policía, que sostiene que el crimen se produjo por “una discusión política” se encuentra buscando intensamente al asesino, identificado como un hombre de 59 años. Algunas fuentes aseguran que se habría identificado como seguidor del presidente y candidato a la reelección, Jair Bolsonaro, pero en ese punto los relatos son todavía contradictorios.

El último fin de semana, Bolsonaro había asegurado que no podía hacerse responsable por lo que pasara en la calles si finalmente era derrotado en los comicios, como parecen indicar todos los sondeos. Pero insistió en la presunta «falta de transparencia» electoral y reiteró que no reconocerá un resultado que no sea una victoria con el 60% de los votos.

Pero este no fue el primer crimen político en el marco de una campaña signada por la violencia discursiva y también física. El 10 de julio pasado un policía identificado como Jorge Guaranho, quien manifestó su afinidad ideológica con el actual mandatario, entró a los tiros al cumpleaños de otro agente que simpatizaba con Lula, y lo mató. La víctima, se llamaba Marcelo Arruda y era uno de los líderes de la ciudad del Partido de los Trabajadores.

Poco después, un hombre arrojó bombas molotov contra un acto de Lula en Río de Janeiro y, desde entonces, Lula comenzó a usar chaleco antibalas debajo de su ropa para evitar un potencial ataque, además de reforzar su seguridad personal.

Vale señalarlo, estos hechos no son novedosos tampoco: durante la campaña de 2018, el propio Bolsonaro fue apuñalado durante un acto en Minas Gerais y se salvó de milagro, quedando afectado por secuelas que lo obligaron a someterse a al menos cuatro operaciones. El agresor tenía problemas mentales (aseguraba que Dios le ordenó hacerlo) y en sus redes manifestaba un confuso discurso de extrema izquierda.

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